Estas copas sin tallo son para brindar en alto, chocar copas con alegría y volver a rellenar. Para agitar, remover, sorber (y sí, derramar), para festejar, jaranear o simplemente relajarse. Este es tu mejor cristal de uso diario, a prueba de fiestas. Las copas a las que recurrirás y que podrás levantar con orgullo (y dejar caer accidentalmente) con la familia, los amigos o quienquiera que esté allí. Casualmente elevadas, perfectamente pesadas y siempre a mano, considérese servido.